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Cultura - Hermandades
 
  Hermandad de la Merced  
 
  Jesús del Gran Poder
Nazareno itinerante con la Cruz sobre los hombros esculpidas cabeza, manos, piernas y tronco. La imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder fue realizada por D. Antonio Pérez Ruíz en 1956. La imagen de Jesús del Gran Poder goza de gran devoción en el pueblo. Es por ellos por lo que se le considera El Señor de Bollullos.
 
  María Santísima de la Merced en su Amargura Coronada
En la titulación de la Merced, imagen de candelero, erguida, tallados rostro y manos. La imagen de Nuestra Señora de la Merced en su Amargura es originaria de D. Antonio Pérez Ruíz (1986). No obstante, en el 2002 el maestro imaginero D. Luis Álvarez Duarte lleva a cabo una restauración por la que su rostro queda profundamente transformado. De igual forma, le hace nuevo juego de manos, busto y candelero.
 
Corría el año 1949 de aquellos duros años de posguerra en España, cuando un grupo de hombres encabezados por D. Antonio Pérez Ruíz, D. Ángel Pérez Lora y Fulgencio Gutiérrez Monrobé se proponen fundar una hermandad. Pensaban que la hermandad sería un medio de acercar la iglesia a la gente llana; propósito que de cierta forma consiguieron. Claro que, el pueblo metabolizó la doctrina a su forma y lo que en un principio iba a ser una hermandad seria adquirió un sello eminentemente popular. Por ello, y pese al intento de ciertos miembros de la hermandad de ir en contra de la propia esencia de la cofradía, ésta destaca por su alegría, bulliciosidad y colorido propios de una <hermandad de barrio de sevilla>. La creación de la hermandad de la Merced, supuso un hito no sólo para la religiosidad de Bollullos sino que supuso un impulso en la cultura general del pueblo. Así pues, gracias a la fundación de la hermandad de la Merced se refunda la Hermandad Sacramental que había desaparecido desde principios de siglo así como la hermandad de Ntra. Sra. de Cuatrovitas. En definitiva la hermandad fue una fuente inagotable de ilusión para la juventud de los años cincuenta como demuestra el que numerosas mujeres recaudaran fondos para la hermandad desde el afamado Almacén del Conde.